Etapa Escolar

La etapa escolar

Es el período de desarrollo que empieza con el inicio escolar y finaliza con la adolescencia.

A esta edad el niño tiene que salir de su casa y entrar en un mundo desconocido, donde las personas que formaban su familia y su mundo hasta ese momento se quedan fuera. Su éxito o fracaso en este período dependerá en parte de las habilidades que haya desarrollado en sus años de vida anteriores. Este hecho marca el inicio de contacto del niño con la sociedad a la que pertenece, la cual le exige de nuevas habilidades.

Por otro lado, la relación con sus padres cambia iniciándose un proceso gradual de independencia y autonomía, donde aparece el grupo de amigos como un referente importante que se constituye como uno de los ejes centrales de su desarrollo.

Trastornos conversivos

Se llama trastorno conversivo a aquel proceso que  responde a la hipótesis de que el niño convierte un conflicto psicológico inconsciente en un trastorno físico, disminuyendo la ansiedad y manteniendo este conflicto fuera de su conciencia.
En los trastornos conversivos se observan síntomas o déficits que afectan a las funciones motoras o sensoriales (sistemas neuromuscular y sensorial) y que podrían sugerir un trastorno neurológico o una enfermedad médica, pero que no proceden realmente de ninguna enfermedad conocida ni son explicables por la misma.


Se considera que los factores psicológicos están asociados a los síntomas presentados ya que se observa que el inicio o el empeoramiento del trastorno está correlacionado temporalmente con conflictos psicológicos o acontecimientos estresantes.

Los síntomas que presenta el niño no están producidos intencionalmente ni simulados y hay que diferenciarlo de un diagnóstico de trastorno facticio o simulación. Los síntomas motores más observables son alteraciones de la coordinación y del equilibrio, parálisis o debilidad muscular localizada, afonía, dificultad para deglutir, sensación de un "nudo" en la garganta y retención urinaria.

Los síntomas sensoriales pueden ser falta de sensibilidad táctil y dolorosa, ceguera, sordera e incluso alucinaciones o pseudocrisis comiciales.
Se diagnosticará un trastorno conversivo sólo si se ha descartado en un examen médico exhaustivo una causa neurológica y si el niño sufre un malestar significativo.

La información proporcionada en esta web, es sólo para su conocimiento general y no es sustitutivo de consejos médicos o profesionales para condiciones médicas específicas. Usted no debe utilizar esta información para diagnosticar o tratar ningún problema de salud o enfermedad sin consultar a un profesional médico.

Web actualitzada el Viernes 03 Mayo 2019, 09:21