La adolescencia

Es la etapa de transición entre la infancia y la vida adulta, es la despedida de las dependencias infantiles y un continuo esfuerzo para lograr un conocimiento personal satisfactorio.

El adolescente es un viajero sin mapa, que ha abandonado una localidad sin conocer del todo la siguiente. Es una etapa de cambios continuos e inesperados que se mueven entre las libertades del pasado y las responsabilidades del futuro.

Es también, y fundamentalmente, una etapa de cambios bienvenidos, crisis bienvenidas y adaptaciones bienvenidas.

Menosprecio personal y/o ideas de muerte

Una característica de los adolescentes es que pueden tener episodios en que se sientan inseguros, siendo muy susceptibles a las influencias que ejercen sobre ellos las personas de su entorno, lo que puede afectar  su auto-concepto y facilitar una baja valoración personal.

Algunos de los signos de alarma que expresan un bajo auto-concepto son:

• Mostrar una infravaloración excesiva, incluso pueden llegar a odiarse.
• Hacer reproches y autocríticas desmesuradas.
• Tener una autoimagen deteriorada.
• Hacer verbalizaciones negativas: "no sirvo para nada", "no llegaré a ser nada".
• Expresar sentimientos de inutilidad o de culpa inapropiados o excesivos.
• Mostrar sentimientos de no sentirse aceptado ni querido.
• Presentar estos síntomas acompañados de tristeza.
• Que los síntomas descritos interfieran en su funcionamiento cotidiano.

El adolescente con altos niveles de malestar personal, vinculados a un bajo auto-concepto, a una baja autoestima y a otros factores desencadenantes, puede manifestar pensamientos de muerte y/o ideaciones suicidas. Un adolescente que piensa en el suicidio puede:

• Hablar sobre el suicidio o la muerte en general.
• Hablar sobre sentimientos de desesperanza y de miedo al futuro.
• Expresar deseos de "irse" para poner fin a su malestar.
• Presentar elevada tristeza, con signos como apartarse de los amigos y la familia, pérdida del deseo de participar en sus aficiones y actividades preferidas, experimentar cambios en los hábitos alimenticios y del sueño, así como sentirse muy fatigado, desmotivado y apático.
• Presentar comportamientos autodestructivos.
• Autolesionarse.
• Pensar en maneras activas de suicidarse.
• Hacer escritos de despedida o regalar objetos personales, que son siempre signos muy importantes de alarma.

Si se observan estas conductas, hay que pedir ayuda a un profesional de la salud mental, y prevenir la aparición de conductas suicidas.

La información proporcionada en esta web, es sólo para su conocimiento general y no es sustitutivo de consejos médicos o profesionales para condiciones médicas específicas. Usted no debe utilizar esta información para diagnosticar o tratar ningún problema de salud o enfermedad sin consultar a un profesional médico.

Web actualitzada el Viernes 12 Abril 2019, 08:54