Salud Mental

¿Es posible prevenir los trastornos mentales y promover la salud mental?

 

Las enfermedades mentales son un problema cada vez mayor que segun se calcula afecta una de cada cuatro personas a lo largo de su vida (Organización Mundial de la Salud). Las investigaciones actuales demuestran que las intervenciones preventivas en salud mental infantil y juvenil permiten promover efectivamente la salud mental y prevenir los trastornos mentales. La naturaleza de los trastornos mentales hace que la detección precoz y una acertada respuesta asistencial puedan condicionar la remisión de muchos de los problemas de salud mental que se presentan durante las etapas infantil y juvenil. Estas estrategias también pueden prevenir la aparición de trastornos mentales entre los niños y adolescentes que se encuentran en situación de alto riesgo por su mayor vulnerabilidad biológica o de su propio entorno.

Tener un amplio conocimiento de las principales enfermedades mentales de los niños y adolescentes es un factor clave en su detección precoz.

Trastornos de ansiedad

Hay que decir en primer lugar que la ansiedad es connatural al estilo de vida actual. En nuestra sociedad la eficacia y el rendimiento se han convertido en valores prioritarios al margen de sus consecuencias estresantes.

La ansiedad es un hecho no necesariamente patológico que puede aparecer ante cualquier eventualidad, que acose el yo personal, bien por razones de tipo físico o psíquico. No siempre es fácil establecer diferencias entre la ansiedad normal y la patológica, ahora bien, ésta se caracteriza por ser excesivamente desproporcionada y persistente ante el estímulo, condicionando un estado de alerta y de hiperactivación excesivo que afecta el rendimiento y la conducta adaptativa.

Aunque en la actualidad usamos de forma indiferente los conceptos de ansiedad y de angustia (su mutua implicación lo justifica), son bastante diferentes y dentro del infancia y la adolescencia su diferencia es fundamental para una buena práctica diagnóstica y terapéutica. Sir Anbrey Levis en una extraordinaria publicación del año 1967 "Problems Presented by Psychopatology" analizó sus connotaciones fundamentales, en síntesis la ansiedad (etimológicamente incomodidad) se relaciona con el componente psíquico y la angustia (etimológicamente construcción) con el componente físico del estado emocional.

La ansiedad puede ser una experiencia humana normal, puede formar parte de la clínica de enfermedades pediátricas y de otros trastornos psiquiátricos y puede constituir un auténtico trastorno cuando la angustia es el síntoma predominante y tiene claras repercusiones en el bienestar psicosocial.

Desde otro punto de vista ya partir de los trabajos de Spielberger ha considerado la ansiedad patológica como rasgo y como estado, aunque las dos pueden encontrarse dentro de la misma persona. La ansiedad estado implica la ansiedad del presente mientras que la ansiedad rasgo se refiere a la tendencia habitual de las personas para reaccionar de forma ansiosa. La ansiedad estado valora más la ansiedad reactiva ante un estímulo, mientras que la ansiedad rasgo se refiere más a factores temperamentales o de personalidad.

Más recientemente Sheehan diferencia la ansiedad exógena (que aparece en relación a conflictos externos, personales o psicosociales) de la ansiedad endógena (de causa orgánica en personas con predisposición genética y antecedentes familiares de angustia). La primera es habitualmente más sensible a la psicoterapia y la segunda a los tratamientos psicofarmacológicos.

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Web actualitzada el Jueves 14 Marzo 2019, 15:14